viernes, 11 de febrero de 2011

LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA (por poner algo)

Para los amigos de la Pluma Viperina y demás ralea, aquí fusilo tal cual me llegó un email sobre un tema de posible interés sobre el tema Sufragio Universal que se trata en el blog mencionado estos días por tener cierta relación. No me he molestado en comprobar la exactitud (siquiera veracidad) de los hechos aquí contados: si les interesa, ya tienen deberes para el fin de semana.

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Recientemente nos han sorprendido los acontecimientos de Túnez que han desembocado en la huida del tirano Ben Alí, tan demócrata para occidente hasta anteayer y alumno ejemplar del FMI. Sin embargo, otra “revolución” que tiene lugar desde hace dos años ha sido convenientemente silenciada por los medios de comunicación al servicio de las plutocracias europeas. Ha ocurrido en la mismísima Europa (en el sentido geopolítico), en un país con la democracia probablemente más antigua del mundo, cuyos orígenes se remontan al año 930, y que ocupó el primer lugar en el informe de la ONU del Índice de Desarrollo Humano de 2007/2008.


¿Adivináis de qué país se trata? Estoy seguro de que la mayoría no tiene ni idea, como no la tenía yo hasta que me he enterado por casualidad (a pesar de haber estado allí en el 2009 y el 2010).



Se trata de Islandia, donde se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos. Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente y de refilón: ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo? Y de paso confirmamos, una vez más por si todavía no estaba claro, al servicio de quién están los medios de comunicación y cómo nos restringen el derecho a la información en la plutocracia globalizada de Planeta S.A.


Esta es, brevemente, la historia de los hechos:



A finales de 2008, los efectos de la crisis en la economía islandesa son devastadores. En octubre se nacionaliza Landsbanki, principal banco del país. El gobierno británico congela todos los activos de su subsidiaria IceSave, con 300.000 clientes británicos y 910 millones de euros invertidos por administraciones locales y entidades públicas del Reino Unido. A Landsbanki le seguirán los otros dos bancos principales, el Kaupthing el Glitnir. Sus principales clientes están en ese país y en Holanda, clientes a los que sus estados tienen que reembolsar sus ahorros con 3.700 millones de euros de dinero público. Por entonces, el conjunto de las deudas bancarias de Islandia equivale a varias veces su PIB. Por otro lado, la moneda se desploma y la bolsa suspende su actividad tras un hundimiento del 76%. El país está en bancarrota.


El gobierno solicita oficialmente ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), que aprueba un préstamo de 2.100 millones de dólares, completado por otros 2.500 millones de algunos países nórdicos.


Las protestas ciudadanas frente al parlamento en Reykjavik van en aumento. El 23 de enero de 2009 se convocan elecciones anticipadas y tres días después, las caceroladas ya son multitudinarias y provocan la dimisión del Primer Ministro, el conservador Geir H. Haarden, y de todo su gobierno en bloque. Es el primer gobierno (y único que yo sepa) que cae víctima de la crisis mundial.


El 25 de abril se celebran elecciones generales de las que sale un gobierno de coalición formado por la Alianza Social-demócrata y el Movimiento de Izquierda Verde, encabezado por la nueva Primera Ministra Jóhanna Sigurðardóttir.


A lo largo del 2009 continúa la pésima situación económica del país y el año cierra con una caída del PIB del 7%.


Mediante una ley ampliamente discutida en el parlamento se propone la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, Ólafur Ragnar Grímsson, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.


En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos. La revolución islandesa consigue una nueva victoria de forma pacífica.


El FMI congela las ayudas económicas a Islandia a la espera de que se resuelva la devolución de su deuda.


A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden internacional de arresto contra el ex-Presidente del Kaupthing, Sigurdur Einarsson.


En este contexto de crisis, se elige una asamblea constituyente el pasado mes de noviembre para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país. Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.


Y para terminar, otra medida “revolucionaria” del parlamento islandés: la Iniciativa Islandesa Moderna para Medios de Comunicación (Icelandic Modern Media Initiative), un proyecto de ley que pretende crear un marco jurídico destinado a la protección de la libertad de información y de expresión. Se pretende hacer del país un refugio seguro para el periodismo de investigación y la libertad de información donde se protegan fuentes, periodistas y proveedores de Internet que alojen información periodística; el infierno para EEUU y el paraíso para Wikileaks.

Pues esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis, reescritura de la constitución por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de información y de expresión. ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos? ¿Se ha comentado en las repugnantes tertulias radiofónicas de politicastros de medio pelo y mercenarios de la desinformación? ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no. Debe ser que a los Estados Unidos de Europa no les parece suficientemente importante que un pueblo coja las riendas de su soberanía y plante cara al rodillo neoliberal. O quizás teman que se les caiga la cara de vergüenza al quedar una vez más en evidencia que han convertido la democracia en un sistema plutocrático donde nada ha cambiado con la crisis, excepto el inicio de un proceso de socialización de las pérdidas con recortes sociales y precarización de las condiciones laborales. Es muy probable también que piensen que todavía quede vida inteligente entre sus unidades de consumo, que tanto gustan en llamar ciudadanos, y teman un efecto contagio. Aunque lo más seguro es que esta calculada minusvaloración informativa, cuando no silencio clamoroso, se deba a todas estas causas juntas.


Algunos dirán que Islandia es una pequeña isla de tan sólo 300.000 habitantes, con un entramado social, político, económico y administrativo mucho menos complejo que el de un gran país europeo, por lo que es más fácil organizarse y llevar a cabo este tipo de cambios. Sin embargo es un país que, aunque tienen gran independencia energética gracias a sus centrales geotérmicas, cuenta con muy pocos recursos naturales y tiene una economía vulnerable cuyas exportaciones dependen en un 40% de la pesca. También los hay que dirán que han vivido por encima de sus posibilidades endeudándose y especulando en el casino financiero como el que más, y es cierto. Igual que lo han hecho el resto de los países guiados por un sistema financiero liberalizado hasta el infinito por los mismos gobiernos irresponsables y suicidas que ahora se echan las manos a la cabeza .


Yo simplemente pienso que el pueblo islandés es un pueblo culto, solidario, optimista y valiente, que ha sabido rectificar echándole dos cojones, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.


El país ya ha iniciado negociaciones para entrar en la Unión Europea. Espero, por su bien y tal y como están poniéndose las cosas en el continente con la plaga de farsantes que nos gobiernan, que el pueblo islandés complete su revolución rechazando la adhesión. Y ojalá ocurriera lo contrario, que fuera Europa la que entrase en Islandia, porque esa sí sería la verdadera Europa de los pueblos.

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Hasta aquí el mensaje. Ya puedes volver a La Pluma Viperina. Gracias por la visita

1 comentario:

Anónimo dijo...

Anda, casi igual que el que me han enviado a mí:




La Fábula del Funcionario Malvado




Érase una vez una nación en la que todo el mundo era feliz, donde:

- Un nene semianalfabeto, sin la ESO, se ponía a apilar ladrillos y ganaba 3.000 euros al mes.

- Marroquíes y rumanos parían a sus hijos porque cobraban 2.500 euros, tenían guarderías gratis, y adquirían la nacionalidad sin más.

- Un ecuatoriano se traía a su familia a operarse de juanetes y de cambio de sexo gratis.

- Los ministros se entretenían encargando estudios estúpidos como la reproducción de la lagartija espongiforme.

- A la oposición le regalaban las constructoras trajes y a los que no, ellos solitos se iban a puticlubs con gastos pagados por el ayuntamiento de turno.

- En el Senado se ponían traductores de español para representantes de comunidades españolas que están obligadas a hablar español y que ellos mismos saben español.

- El mago bueno ZP cuidaba de todos con una amplia sonrisa y sin demasiados quebraderos de cabeza.

- Todo era feliz y feliza (por aquello de la igualdad), hasta que un día nubes negras con olor a crisis y pinchazo de burbuja inmobiliaria asomaron amenazantes por el horizonte.

Y en este bonito país alguien vio que no todo era perfecto, que había un malvado llamado "El funcionario", vago entre los vagos, tomador de cafés y fumador empedernido, de trato desagradable y arisco, forrado y sinvergüenza, que vivía a expensas de los honrados banqueros y políticos, y también de los honrados curritos que no defraudaban (sólo preguntaban con IVA o sin IVA).

Pues bien, nuestro protagonista era un tierno obrero salido de un instituto con 18 años, sin aprobar ni el recreo, llamado Jonathan. Jonathan volvió un día del tajo y decidió comprarse un BMW serie 3 con el Pack Sport, llantas de aleación, fluorescentes, equipo musical con subwoofer y con una casita pareada en las afueras de la ciudad.
En el banco, el señor director muy amable le prestó el dinero sin ningún problema, mejorando incluso su petición con más dinero que también le prestó para que se diera un homenaje en la Rivera Maya.

Pasó el tiempo,y un mal día se acabó el bun del ladrillo y a Jonathan lo echaron del trabajo. ¿Con qué iba a pagarse sus vicios?. Y sobre todo, ¿su BMW?. Apurado fue a ver al Sr. director del banco, que, muy simpático él, no pudo ayudarle a pesar de que se desvivía por los necesitados. El Sr director, compungido, al ver que Jonathan no podía pagar, y que él no cobraba, fue a ver al mago bueno, a ZP.

Mientras, el malvado funcionario seguía trabajando en la sombra, envidioso él de nuestro amigo Jonathan, que no tiene estudios pero si sabía muy bien dilapidar los euros que ganaba. No podía perdonar que mientras Jonathan dilapidaba su dinero con soltura, él tuvo que pasar un montón de años preparando unas duras oposiciones para que una vez aprobadas, tener que irse a otra ciudad por menos de la mitad del sueldo de Jonathan.

En medio del caos, un buen día a nuestro mago bueno ZP, lo llamó papá Obama y mamá Merkel y le dijeron que esto no podía seguir así.
Y el bueno de ZP tuvo una ocurrencia. La solución estaba clara: salvar a Jony y fastidar al malvado. Le bajamos el sueldo al despreciable funcionario y ya está, ¡problema solucionado!.

Consecuencia:
- Johathan no paga lo que debe al banco.
- El banco, como no cobra, embarga a Jonathan.
- El banco le pide pasta al Gobierno aún quedándose con los bienes de Jonathan, alegando que va a la crisis.
- El Gobierno se lo cree y se lo da quitándosela al funcionario.

Conclusión:

- El gobierno se arruina para salvar al banco y éste, en agradecimiento, le presta a altos intereses el mismo dinero que el gobierno le regaló.
- El BMW y la casita lo paga el funcionario con su 5% de menos en la paga y posteriores congelaciones.

Y colorín colorado, este cuento NO se ha acabado, continuará... ya verás como continuará.